Buenos días y bienvenidos a la ironía que le pongo al día a día, para que pese menos...

miércoles, 4 de mayo de 2011

Maestría en sutilezas

Me gustaría anotarme en una maestría en sutilezas. No es que quiera saltearme etapas, pero considero que con el título de grado de irónica debieran reconocerme las equivalencias y, además, me he recibido con honores. Ojo, reconozco que mucho mérito en mis honores lo tienen mis compañeros de los últimos 3 trabajos en los que estuve y ni hablar de la gente de la facultad. Pero quienes más han aportado a mi profesión han sido los ciudadanos, ilustres y no ilustres, que habitan no solo esta ciudad, sino el país entero.
He aquí una explicación de porqué yo considero que debo ser admitida en la maestría en sutilezas. Mando un mail a alguien, pongamos que es un “X” y consulto por algo. En la respuesta “X” me trata como si yo fuera idiota y quiero levantar el teléfono y mandar a “X” a la recalcada casa de su madre, pero debo frenar mis impulsos y concentrarme fuerte para poder responder algo que suene sutil. Puedo estar una mañana entera rompiéndome la cabeza y lo único que afloran de ella son puteadas!
Finalmente envío un mail con dos o tres palabras que no dicen nada (OK o Gracias) para no pecar de ordinaria y me quedo envenenada un rato más, porque no pude decir lo que pensaba.
Para la aplicación a casos de rutina también es necesaria la maestría, ya que no encuentro la sutileza y recurro a la ironía tajante. Estoy parada esperando un colectivo, apoyada contra el poste que contiene el cartel con el recorrido de la línea y se acerca una señora mayor pero no recontra vieja y se para delante de mí. Antes de pegarle una patada o un codazo, recurro al hay una fila para tomar el colectivo a lo que la señora mayor pero no recontra vieja responde, haciéndose cargo de mi comentario “ay, ¿estás esperando el colectivo?”, no, salí a tomar aire y me pareció cómodo el poste para quedarme un rato descansando y ya que estaba me busqué unas monedas dentro de la cartera, para tener algo con qué jugar en las manos… En lugar de decir eso, con ironía tajante, prefiero mirar a la señora mayor pero no recontra vieja con mi peor cara y responder . Pero me encantaría poder decir algo copado, inteligente y súper sutil en respuesta a las que yo llamo, las preguntas pelotudas.
Tengo un listado armado y siempre que la gente que me conoce mucho me las hace, respondo todavía no es horario de preguntas pelotudas o ponete en la fila de preguntas pelotudas o anótalo en mi lista de preguntas pelotudas o no abrió la oficina de preguntas pelotudas.
Sí, me falta sutileza y no lo puedo evitar, pero ¿a quién no le falta cuando pasan cosas como éstas?
A la pregunta “¿te vas?” cuando me puse la campera y me colgué la cartera, ¿qué debiera responder?..¿que estoy probando mi capacidad de cagarme de calor en un ambiente cerrado y quiero nivelar mis hombros, por eso me cuelgo la cartera un rato de cada lado?
Si estoy parada frente al ascensor, esperando que llegue y me preguntan si espero el ascensor, ¿debería responder que estoy apreciando el color de la estructura o que me gusta ver como se abre sola la puerta?
Si me quito el sweater un día en el que la temperatura llega a 20 grados y me preguntan ¿Tenes calor?, ¿debería hacer de cuenta que no escucho la pelotudez que me están preguntando? ¿Debería responder que estoy viendo si me queda el talle? ¿O es que hay tanta necesidad de estar constantemente emitiendo palabras y la gente no puede cerrar la boca un solo minuto?
Si habíamos quedado en salir a almorzar y siempre me cancelan a último momento, además de avivarme, tendría que encontrar la forma de hacer notar la repetición y no mandar a la misma casa de su hermana a alguien, en lugar de decir no importa, otro día.
Si la mesa está servida y se puede ver un plato de pastas servido y me preguntan si vamos a comer pastas ¿qué carajo debe uno responder a esa pregunta pelotuda?¿Cómo se hace para no terminar en un psiquiátrico en este país??
Necesito sutilezas, una lista que supere la lista que tengo hecha de preguntas pelotudas y quiero poder ordenar alfabéticamente las sutilezas en un cuaderno con índice, así es más fácil encontrarlas en momentos de locura y de falta de paciencia.
¿Alguien me ayuda a llenar mi cuaderno?

 

1 comentario:

Anónimo dijo...

Buenísimo!